En su camino al trabajo un día, Joel (Bodhi Elfman) es empalado en el pecho
por una flecha de un metro de longitud. Esta no le daña, pero tampoco la puede sacar de su cuerpo. Así Joel
tiene que aprender a lidiar tanto con la protuberancia recién descubierta como con su propia y dolorosa
soledad. Trata de ir a trabajar, salir con mujeres, pero nadie parece dispuesto a
aceptar su extraño fallo. Ni se imagina, su vida está a punto de cambiar
para siempre…